y después de ese mensaje, me encuentro en una esquina esperando el bondi mientras siento los cambios pasarme por al lado a una velocidad que se hacen invisibles. Los siento rozarme la cara, en el movimiento de mi pelo, los siento bordeando mi consciencia en un segundo. miles de imágenes, un escalofrío, nunca pensé que todo podía cambiar tanto en un mensaje, lo vuelvo a mirar. Es el miedo reencarnando en mi cuerpo,ya lo había sentido pero todas esas veces no tenían significancia al lado de este. Pude romper este miedo a escribir pero ¿que pasa si nada se vuelve a acomodar? a mi siempre me gusto mi vida, guardo mis decisiones como si fueran premios. Siempre me guste, incluso ahora, desorientada y ojerosa, a punto de llorar en una esquina. Pero pensaba que tenía todo bajo control, me siento estúpida. Era obvio, una conversación, unos besos o la salud de alguien que queres, te cambian la vida y de algunos cambios no se vuelve más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario